Canciones 1921 - 1924

Antes de la publicación del Romancero gitano, Federico García Lorca quiso adelantar estas "Canciones" como muestra de la variedad y riqueza de su registro poético.

Teorías

Canción de las siete doncellas
(Teoría del arco iris)
Cantan las siete
doncellas.
(Sobre el cielo un arco
de ejemplos de ocaso.)
Alma con siete voces
las siete doncellas.
(En el aire blanco,
siete largos pájaros.)
Mueren las siete
doncellas.
(¿Por qué no han sido nueve?
¿Por qué no han sido veinte?)
El río las trae.
Nadie puede verlas.
Nocturno esquemático
Hinojo, serpiente y junco.
Aroma, rastro y penumbra.
Aire, tierra y soledad.

Nocturnos de la ventana

A la memoria de José de Ciria y Escalante.
Poeta
1
Alta va la luna.
Bajo corre el viento.
(Mis largas miradas,
exploran el cielo.)
Luna sobre el agua.
Luna bajo el viento.
(Mis cortas miradas
exploran el suelo.)
Las voces de dos niñas
venían. Sin esfuerzo,
de la luna del agua,
me fui a la del cielo.
2
Un brazo de la noche
entra por mi ventana.
Un gran brazo moreno

Canciones para niños

A la maravillosa niña Colomba Morla Vicuña,
dormida piadosamente el día 12 de Agosto de 1928
Canción china en Europa
A mi ahijada Isabel Clara
La señorita
del abanico,
va por el puente
del fresco río.
Los caballeros
con sus levitas,
miran el puente
sin barandillas.
La señorita
del abanico
y los volantes,
busca marido.
Los caballeros
están casados,
con altas rubias
de idioma blanco.
Los grillos cantan
por el Oeste.

Anadaluzas

A Miguel Pizarro (en la irregularidad
simétrica del Japón)
Canción de jinete
1860
En la luna negra
de los bandoleros,
cantan las espuelas.
Caballito negro.
¿Dónde llevas tu jinete muerto?
… Las duras espuelas
del bandido inmóvil
que perdió las riendas.
Caballito frío.
¡Qué perfume de flor de cuchillo!
En la luna negra,
sangraba el costado
de Sierra Morena.
Caballito negro.
¿Dónde llevas tu jinete muerto?
La noche espolea
sus negros ijares

Tres retratos con sombra

Verlaine
La canción,
que nunca diré,
se ha dormido en mis labios.
La canción,
que nunca diré.
Sobre las madreselvas
había una luciérnaga,
y la luna picaba
con un rayo en el agua.
Entonces yo soñé,
la canción,
que nunca diré.
Canción llena de labios
y de cauces lejanos.
Canción llena de horas
perdidas en la sombra.
Canción de estrella viva
sobre un perpetuo día.
Baco
Verde rumor intacto.
La higuera me tiende sus brazos.

Juegos

Dedicados a la cabeza de Luis Buñuel
En gros plan
Ribereñas
Con acompañamiento de campanas
Dicen que tienes cara
(Balalín)
de luna llena.
(Balalán)
Cuántas campanas ¿oyes?
(Balalín)
No me dejan.
(¡Balalán!)
Pero tus ojos… ¡Ah!
(balalín)
… perdona, tus ojeras…
(balalán)
y esa risa de oro
(balalín)
y esa… no puedo, esa…
(balalán)
Su duro miriñaque
las campanas golpean.
¡Oh, tu encanto secreto… tu…
(balalín
lín
lín
lín…)
Dispensa.

Canciones de Luna

A José F. Montesinos
La luna asoma
Cuando sale la luna
se pierden las campanas
y aparecen las sendas
impenetrables.
Cuando sale la luna,
el mar cubre la tierra
y el corazón se siente
isla en el infinito.
Nadie come naranjas
bajo la luna llena.
Es preciso comer,
fruta verde y helada.
Cuando sale la luna
de cien rostros iguales,
la moneda de plata
solloza en el bolsillo.
Dos lunas de tarde

Eros con bastón

1925
A Pepín Bello
Susto en el comedor
Eras rosa.
Te pusiste alimonada.
¿Qué intención viste en mi mano
que casi te amenazaba?
Quise las manzanas verdes.
No las manzanas rosadas…
alimonada…
(Grulla dormida la tarde,
puso en tierra la otra pata.)
Lucía Martínez
Lucía Martínez.
Umbría de seda roja.
Tus muslos como la tarde
van de la luz a la sombra.
Los azabaches recónditos
4oscurecen tus magnolias.
Aquí estoy, Lucía Martínez.

Trasmundo

A Manuel Ángeles Ortiz
Escena
Altas torres.
Largos ríos.
Hada
Toma el anillo de bodas
que llevaron tus abuelos.
Cien manos, bajo la tierra,
lo están echando de menos.
Yo
Voy a sentir en mis manos
una inmensa flor de dedos
y el símbolo del anillo.
No lo quiero.
Altas torres.
Largos ríos.
Malestar y noche
Abejaruco.
En tus árboles oscuros.
Noche de cielo balbuciente
y aire tartamudo.
Tres borrachos eternizan

Amor

Con alas y flechas
Cancioncilla del primer deseo
En la mañana verde,
quería ser corazón.
Corazón.
Y en la tarde madura
quería ser ruiseñor.
Ruiseñor.
(Alma,
ponte color naranja.
Alma,
ponte color de amor.)
En la mañana viva,
yo quería ser yo.
Corazón.
Y en la tarde caída
quería ser mi voz.
Ruiseñor.
¡Alma,
ponte color naranja!
¡Alma,
ponte color de amor!
En el instituto y en la universidad
La primera vez

Canciones para terminar

A Rafael Alberti
De otro modo
La hoguera pone al campo de la tarde,
unas astas de ciervo enfurecido.
Todo el valle se tiende. Por sus lomos,
caracolea el vientecillo.
El aire cristaliza bajo el humo.
—Ojo de gato triste y amarillo—.
Yo en mis ojos, paseo por las ramas.
Las ramas se pasean por el río.
Llegan mis cosas esenciales.
Son estribillos de estribillos.
Entre los juncos y la baja tarde,