El regreso

Yo vuelvo
por mis alas.

¡Dejadme volver!

¡Quiero morirme siendo
amanecer!

¡Quiero morirme siendo
ayer!

Yo vuelvo
por mis alas.

¡Dejadme retornar!
Quiero morirme siendo
manantial.

Quiero morirme fuera
de la mar.

Corriente

El que camina
se enturbia.

El agua corriente
no ve las estrellas.

El que camina
se olvida.

Y el que se para
sueña.

Hacia…

Vuelve,
¡corazón!,
vuelve.

Por las selvas del amor
no verás gentes.
Tendrás claros manantiales.
En lo verde,
hallarás la rosa inmensa
del siempre.
Y dirás: ¡Amor!, ¡amor!,
sin que tu herida
se cierre.

Vuelve,
¡corazón mío!,
vuelve.

Recodo

Quiero volver a la infancia
y de la infancia a la sombra.

¿Te vas, ruiseñor?
Vete.

Quiero volver a la sombra
y de la sombra a la flor.

¿Te vas, aroma?
¡Vete!

Quiero volver a la flor
y de la flor
a mi corazón.

¿Te vas, amor?
¡Adiós!

(¡A mi desierto corazón!)

Despedida

Me despediré
en la encrucijada
para entrar en el camino
de mi alma.

Despertando recuerdos
y horas malas
llegaré al huertecillo
de mi canción blanca
y me echaré a temblar como
la estrella de la mañana.

Ráfaga

Pasaba mi niña,
¡qué bonita iba!,
con su vestidito
de muselina
y una mariposa
prendida.

¡Síguela, muchacho,
la vereda arriba!
Y si ves que llora
o medita,
píntale el corazón
con purpurina
y dile que no llore
si queda solita.

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