Tres estampas del cielo

Dedicadas a la señorita
Argimira López,
que no me quiso

I

Las estrellas
no tienen novio.

¡Tan bonitas
como son las estrellas!

Aguardan un galán
que las remonte
a su ideal Venecia.

Todas las noches salen a las rejas
—¡oh cielo de mil pisos!—
y hacen líricas señas
a los mares de sombra
que las rodean.

Pero aguardar, muchachas,
que cuando yo me muera
os raptaré una a una
en mi jaca de niebla.

II. Galán

En todo el cielo
hay un estrello.

Romántico y loco.
Con frac
de polvo
de oro.

¡Pero busca un espejo
para mirar su cuerpo!

¡Oh Narciso de plata
en lo alto del agua!

En todo el cielo
hay un estrello.

III. Venus

Efectivamente
tienes dos grandes senos
y un collar de perlas
en el cuello.
Un infante de bruma
te sostiene el espejo.

Aunque estás muy lejana,
yo te veo
llevar la mano de iris
a tu sexo,
y arreglar indolente
el almohadón del cielo.

¡Te miramos con lupa,
yo y el Renacimiento!

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